El aplicador es innecesario en un tampón con diseño inteligente. Basta con un solo dedo para colocarlo con más control y comodidad. ¿Preocupada por usar un tampón sin aplicador? No lo estés, porque los tampones o.b.® se han diseñado para que estés protegida.

Me gustan
los tampones
o.b.® porque
 
 
 

El cuerpo de cada mujer es diferente. Por eso los tampones o.b.® se han diseñado para expandirse hasta adaptarse a cada cuerpo, ayudando a detener las filtraciones.

Me gustan
los tampones
o.b.® porque

 

It’s all in the grooves

Los tampones o.b.® tienen unos surcos curvados que empujan el flujo al interior del tampón y te protegen contra las pérdidas, por lo que puedes llevarlo hasta un máximo de 8 horas*. Así podrás estar tranquila y sentirte segura.

 
Me gustan
los tampones
o.b.® porque

*Durante los primeros días del período,
puede que tengas que cambiar de
tampón aproximadamente cada 3-6
horas. Hacia el final o.b. ® ProComfort
Mini suele ser suficiente y se puede
utilizar durante 6-8 horas.
 
 
 

Protection Heading

OB Bird

Cada vez que usas un tampón o.b.® haces que haya menos aplicadores en los vertederos o en el mar. En 2009, se recogieron más de 13.000 aplicadores de tampones sólo en las costas estadounidenses. Y no hablamos de una basura fácil de eliminar, porque los aplicadores de plástico tienen una vida de entre 500 y 1.000 años.

 
 
 

Los tampones o.b.® fueron diseñados por la doctora alemana Judith Esser, una ambiciosa nadadora que se negaba a que su menstruación la frenase. Estaba insatisfecha con las opciones de las que disponía y buscaba una mayor protección diaria. Así que la Dra. Esser diseñó algo mejor. Y lo hizo tan bien que se ha convertido en un producto intemporal: el tampón o.b.®